sábado, 5 de julio de 2008

Mitos modernos

"¿La definición de mitología en una oración? 'Mitología', es lo que llamamos a las religiones de otras personas"


Joseph Campbell (1904 - 1987)


Los videntes declararon que para tener para aplacar la ira de la diosa Artemisa y tener vientos favorables para atacar Troya, Agamenón debía sacrificar a su hija. Nadie dudó de lo que los videntes decían y fue el mismo Agamenón quién le quitó la vida a su hija en honor de la deidad.


Leónidas, rey de Esparta, consultó al oráculo antes de marchar a la guerra, tal como lo marcaba la tradición. Algunas versiones dicen que el oráculo vaticinó que Esparta sólo podía ser salvada con la muerte de uno de sus reyes. Leónidas dijo "Yo soy ese rey" y marchó a la guerra con pocos hombres para reducir el número de bajas en una batalla que ya sabía perdida. Otras versiones dicen que el oráculo le prohibió al rey ir a la guerra, pero Leónidas no hizo caso y marchó igualmente. Sea cual fuese el mensaje del oráculo, Leónidas murió en Termópilas peleando contra el ejército Persa.


La mitología está plagada de casos de mensajes divinos a los que había que escuchar para no ganarse la ira de los dioses. Bien se sabe que la mitología es mitad verdad y mitad fantasía. Historias adornadas con poesía para dibujar metáforas que sirven cómo fábulas con moraleja.


En aquellos tiempos los mensajes ocultos eran no ir contra lo que estaba destinado a ser, ser un hombre de bien y cumplir con lo que se promete, respetar a los dioses y sus designios.


Hoy, por suerte, nuestras creencias ya no son tan terribles como sacrificar una persona para tener vientos favorables. Los dioses modernos ha reducido su crueldad y el oráculo, representado por los medios de comunicación, nos auguran tiempos propicios sólo con no romper las cadenas de mails. Los sueños ya no anuncian el futuro, si no que describen nuestra personalidad y revelan nuestros deseos ocultos.


Parece que los mitos, al igual que la energía, no se pierden si no que se transforman. Quizás con el tiempo las historias se distorsionen y futuras generaciones dirán que un dios llamado Google pedía sacrificios humanos para brindar al cybernauta un buen porvenir en sunavegación por la Web.

sábado, 21 de junio de 2008

17 cocinas llenas de humo

Muchas veces hemos escuchado (y seguramente utilizado) la expresión "demencia senil". ¿Y de la demencia juvenil nadie habla? ¿Qué, nuestra locura no vale?


Un caso indiscutible de ésta falta de cordura por parte de gente de corta edad conmocionó en los últimos días al queridísimo imperio de Norteamérica: 17 chicas de entre 16 y 18 años hicieron un pacto para quedar embarazadas y criar a sus hijos juntas.


Al parecer el pacto habría quedado cerrado cuando a una de las participantes se le ocurrió que sería una buena idea que sus hijos se conocieran y fueran amigos, así que no tuvieron la mejor idea que tener hijos todas juntas. Una idea merecedora del premio Nobel, sin lugar a dudas.


El director de la institución a la que concurren las futuras madres, Greg Verga (el chiste fácil está a la orden del día), desestimó que el problema tuviese que ver con la política del colegio de no expender métodos anticonceptivos sin autorización de los padres y dijo "Sin embargo, si hubiéramos tenido anticonceptivos, este pacto demuestra que si ellas quieren quedarse embarazadas, pueden hacerlo. La distribución de anticonceptivos es irrelevante", lo que el señor de apellido fálico no dijo es que las chicas que NO quieren quedar embarazadas no tiene cómo evitarlo.


La alcaldesa está estudiando la posibilidad de levantar cargo contra algunos de los futuros padres por abuso de menores, y los científicos están analizando cuántos tarritos de azafrán se necesitarían para guardar juntos los cerebros de las 17 jóvenes.


Fuente: SwissInfo.ch