viernes, 24 de julio de 2009

¿Libertad de prensa?

Es desalentador ver cómo día a día los medios de comunicación llenan sus espacios informativos con noticias que poco interesan cuando suceden cosas más importantes sobre las que se podría estar hablando. Sin embargo, cuando un periodista se embarca en la tarea de investigar un caso en el que la justicia parece atascada parece internarse en terrenos pantanosos y sin ningún tipo de respaldo por parte de la justicia.


El día Jueves 23 de Julio, el periodista Samuel Huerga recibió mensajes de texto y llamadas amenazándolo de muerte si no desiste en sus investigaciones relacionadas con la desaparición de un empleado del ingenio El Tabacal en el año 2006, durante un conflicto gremial.


El año pasado el periodista ya había sido amenazado por realizar dicha investigación. En su momento hizo las denuncias penales correspondientes presentando las pruebas adecuadas, pero la justicia no avanzó en el caso.


Desde éste humilde blog, en el que no hacemos nada parecido al periodismo pero respetamos y apreciamos el trabajo de quienes intentan informarnos con total independencia sin responder a poderes económicos ni políticos, nos sumamos a la Asociación de Trabajadores de la Prensa y la Comunicación de la Provincia de Salta (Asprensa) en su repudio a las amenazas contra los periodistas que intentan llevar a cabo su trabajo, y el requerimiento a los órganos judiciales para avanzar con las investigaciones sobre las amenazas recibidas por Samuel Huerga.


Fuente: Asprensa

martes, 14 de julio de 2009

Los siameses

Dicen que en una vieja casa del barrio vivían unos hermanos siameses capaces de predecir el futuro. Según los dichos de los vecinos, Apolo con una mano les había dado el don de ver el futuro y con la otra mano la maldición de mal interpretarlo. Al ser consultados sobre lo que el destino tenía planeado, cada uno de los hermanos daba una versión distinta del porvenir.


Fácil de solucionar el problema si se supiera cuál de ellos tenía la versión correcta y cuál entendía mal los mensajes oraculares. Pero en ocasiones uno de los hermanos era el que estaba en lo cierto, y las veces restantes era el otro hermano.


Guillermo Muzzo estaba silenciosamente enamorada de una vecina y quería saber si su amor iba a ser correspondido con el tiempo, por lo que decidió consultar a los siameses. Averiguó entre las personas del barrio y descubrió que los videntes en realidad no eran siameses, pero que los llaman así ya que ellos aseguraban estar unidos por el alma; se llevaban 2 años de diferencia y sólo eran hermanos por parte de madre, por lo que tenían distintos apellidos.


Una tarde de invierno el Tano Muzzo juntó valor y fue a consultar al oráculo. Al preguntar si ella lo amaría uno de los hermanos dijo que ella nunca lo amaría, el otro dijo que ella lo amaría, pero no duraría para siempre. Guillermo pagó la consulta y se fue.


Al alejarse de la casa uno de los vecinos le preguntó cómo le había ido y el Tano, sin detener la marcha, contestó cabizbajo "El destino es muy predecible".