miércoles, 2 de enero de 2008

Pandora

"Yo sé que hay una trampa en cada sueño, que la esperanza es un castigo más."


Tango "Distancia" de Alejandro Dolina



El Titán Prometeo, que quería ganarse el cariño de los mortales, les afanó el fuego a los dioses y se los entregó a los hombres convirtiéndose, así, en el creador del fuego. Un típico ladrón de méritos ajenos.


Para castigar a la humanidad por el atrevimiento de Prometeo, Zeus mandó crear una mujer a la que todos los dioses le darían distintas virtudes. Hefesto la moldeó con una curvas de rechupete, Atenea le encajó la gracia y belleza femenina, la llenaron de collares y una corona de flores, y finalmente Hermes, gran conocedor de las mujeres según parece, le dió el don de la mentira, la seducción y el caracter inconstante. La flaca quedó mas buena que el flan con dulce de leche y fue conocida por el nombre de Pandora.


El príncipe de los dioses la despachó a Pandora en colectivo hasta la casa de Epimeteo, hermano de Prometeo, con un moño en la frente. Prometeo la cantó la posta a su hermano diciéndole que no aceptara ningún regalo de los dioses. Pero ya todos conocemos el poder de tiraje del vello púbico femenino, así que el flaco no sólo aceptó el regalo si no que además se casó con ella.


Claro que el castigo de Zeus no era sólo para Epimeteo, que ahora estaba casado pobre criaturita de dios, si no para toda la humanidad. A Pandora se le había entregado una caja y se le advirtió que jamás la abriera. ¿Una mujer con una caja misteriosa entre sus manos y se le pidió que no la abra? ¡Es como darle un video con la vida privada de un famoso a Jorge Rial y pedirle que no lo vea!



A Pandora le ganó la curiosidad y abrió la caja. De allí se escaparon todos los males de éste mundo: la vejez, la enfermedad, la fatiga, la locura, el vicio, la pasión, la plaga, la tristeza, la pobreza, el crimen, etc. Pero logró cerrar la caja antes de que el último mal se tomara el palo: la esperanza.


Pandora les dijo a los hombres que no todo estaba perdido, que UN mal no se había escapado. Es como que venga tu jermu y te diga que hizo pomada el auto, destrucción absoluta del vehículo, pero que por lo menos la alarma todavía funciona.

2 comentarios:

Adrian dijo...

interesante relato. Tenes algo de mitologia griega para leer? (en papel)
Otra cosa: la pasion y la esperanza son males?

Angel Gris dijo...

La pasión no sé... pero la esperanza puede sin dudas puede convertirse en un castigo terrible. Según cuentan la inquisición utilizó la esperanza como un castigo más. Quizás lo cuente en alguna futura entrada.
Y no tengo nada impreso para leer de mitología.