lunes, 3 de marzo de 2008

Volvieron los Colegiales

Primer día de clases. Padres acompañando a los más pequeños. Se reencuentran los viejos compañeros, comienzan a examinar a los nuevos. Algunos esperan el comienzo de las clases, otros visten luto por el final de las vacaciones. La directora y un discurso poco escuchado. Los profesores conociendo al rebaño que le tocó éste año. Rebaño con muchas caras nuevas, algunas caras repetidas y alguno que se está empezando a convertir en el "repitente vitalicio".


Pero nosotros, que no somos alumnos ni docentes, también sentimos el comienzo de las clases. Las horas picos en el tráfico se ven entorpecidas por transportes escolares, padres que buscan a sus hijos y los colectivos que deben agregar más coches al recorrido. Volverán las reuniones juveniles en la plazoleta 4 siglos1 después de clases.


Mientras pasaba frente a unos colegios camino al trabajo, viendo toda esa gente esperando en las puertas de aquellas instituciones educativas, intenté recordar cómo fueron mis primeros días de clases. No tuve mucho éxito, pues sólo pude recordar el primer día del último año del secundario. Sin embargo he podido recobrar del baúl de los recuerdos otros momentos de mis años en la escuela y el colegio.


Yo fui de esos que se enamoraron de su maestra de primer grado. Fui un patoterito golpeador hasta segundo grado (mi carrera de gangster duró poco). Los primeros años de mi carrera escolar me caracterizaba por tener "hormigas en la cola"2, pero con el tiempo eso fue cambiando al punto que en mis últimos años de facultad me costaba mantenerme despierto en clase. Mis primeras peleas a mano limpia, el sándwich del recreo, el único llamado de atención que me pusieron, las materias que me hacían volver al colegio durante los calurosos días de Diciembre.


Como la presentación de Los Años Maravillosos, con la música de Joe Cocker sonando en mi cabeza, aquellos momentos vuelven a mi memoria.




9 comentarios:

Federico Zitelli dijo...

Que buenos momentos... no solo los de la primario o secundaria, Sino toda la vida estudiantíl es una buena experiencia para vivirla, recordarla y extrañarla. No hace tanto tiempo que dejé de ser estudiante, pero es algo que extraño desde el primer día.

Adrian dijo...

luego de observarte durante años como un vegetal en clase es dificil imaginarte que hayas sido inquieto en el colegio, pero bue...
Buenos momentos, sin duda. Muchas menos responsabilidades!

Angel Gris dijo...

¿Un vegetal? ¡¡¡¡Los vegetales no roncan!!!!

Federico Zitelli dijo...

Tenés razón Luciano, los vegetales no roncan, vos solo te ponías a invernar .

Angel Gris dijo...

¿Ves?, ¡Fede si sabe la diferencia!

Gonzalo dijo...

yo a luciano lo vi en plan zombie (y siempre y cuando no sea yo el zombie), también en verano... ¿se invierna en verano? tu tum tum tsh

Angel Gris dijo...

Justamente ahí está el secreto. Ahí es donde se ve la habilidad del buen jugador. Ivernar en invierno es fácil, cualquiera lo hace. Pero ivernar en Verano... AHI TE QUIERO VER.
Es como levantar minas. Con guita, auto y facha cualquiera levanta. Pero hay que levantar siendo un pelagato.

José dijo...

sin lugar a dudas, buenos recuerdos, de los que en parte puedo seguir disfrutando... pero no es lo mismo...

Siempre, por ejemplo, el día antes de ir al primer día de clases me ponía muy ansioso, con ganas de ir. Pero esa ansia, repentinamente, desaparecía. Disfruté esos momentos...

Gonzalo dijo...

Y si en esa primera clase de ese primer día estaba barberi... bueno, después se preguntan porqué hay tanta deserción no?