viernes, 16 de febrero de 2007

¿Cielo o Infierno?

Dios y el Diablo viven en la siempre vijente lucha por ver quién atrae más adeptos. Es como una pelea por ver quién la tiene más larga.


Para unirte al bando del señor todopoderoso creador del cielo y de la tierra tenés que ser un alumno ejemplar. Portate bien siempre y cuando trastavilles, siempre por culpa del Diablo que vive tentandote, tenés que mandarte al frente y confesar todo. Por la módica suma de unos cuantos "Padre Nuestro" y otros tantos "Ave María" quedás liberado de todo pecado y podés seguir portándote bien.


Después la palmás. La parca te toca la puerta y cuando te querés dar cuenta ya colgaste los zapatos, te pusiste la pijama de madera, estiraste las patas ó, como dicen normalmente, pasate a mejor vida. Es entonces cuando llega el momento de la verdad. Juicio. Quién es el juez y quiénes los jurados, no está muy claro. Tampoco está claro quién es el abogado defensor ni quién te está acusando. Lo cierto es que hacen una revisión de que tan bien te portaste en tu vida. Incluso el pecado original que es una falla con la que venimos de fábrica. No se entiende cómo es posible ésto, pero antes de que puedas tomar tu primera bocanada de aire y largar tu primer llanto en éste mundo, ya pecaste. Te encajan un pecado de prepo antes de que puedas entender lo que es un pecado. El tribunal revisará todos los hechos de tu vida y según eso te vestís de camisolín blanco y tocá el arpa o te vas a nadar en mares de azúfre. Y mientras el juicio se resuelve vas a parar al Purgatorio, que es como un punto intermedio entre el más allá y el más acá. está muerto, pero no pasate al otro mundo. Y si la justicia divina es tan ágil como la de los mortales vas a pasar en el purgatorio más tiempo que el que pasaste con vida.


¿Pero quiénes son los candidatos que pugnan por nuestro voto de fé?


Por un lado lo tenemos a Dios. Conocido. Bonachón, generoso, omnipotente y misericordioso. También es cierto que a Adán y a Eva les metió una patada en el traste cuando provaron la fruta prohibida... se comieron la manzana que Dios tenía guardada para el postre y los hecho del paraíso. No muy misericordioso que digamos. Caracter fuerte el del barba.


Después inundó la tierra, pero para que su conciencia no se lo recrimine luego le pidió a un flaco que pasaba por ahí que contruya un arca y meta una pareja de cada especie. El tipo cumplió. Y habría que hacerle un monumento porque construir un arca donde quepan 2 animales de cada especie no debe ser fácil de contruir. Y después salir a atrapar 2 ejemplares de cada bicho, otro laburito digno de estar en libro de Record Guiness. Supongo que Dios le habrá dado una mano con los tigres y leones, por lo menos!!!!. ¿Cuál fue la recompensa de éste pobre hombre?. Después que el diluvio pasó y las agua bajaron tenía todo el planeta para él y su familia que eran los únicos habitantes de la tierra. UN EMBOLE!. ¿Cómo hicieron para repoblar la tierra sin producir incesto?. De la misma forma que Adán y Eva. O sea... es que... ¡CLARO! pero si en aquella época no habían inventado el incesto todavía!!!.


Veamos un poco cuál es el perfil del contrincante. El Diablo. Atrevido, dicharachero, revoltoso y rebelde. Dicen que fue el quien convenció a Adán y a Eva para que comieran la fruta prohibida. Se comenta por los pasillos que el diluvío fue por que el había tentado a la gente a volverse pecadora. Rumorean por ahí que a cambio de tu alma, que es algo que no se ve, ni se toca, ni se siente; te ofrece dinaro, mujeres y fama, que son cosas que si se ven, se tocan y se sienten. Aparte de ésto no se le conocen al diablo actos directos y comprobables de acciones tomadas en contra de los mortales. Son todos dichos y rumores.


Para aquellos que quieran pasarse la eternidad en el cielo, tocando el arpa y lavando todas las noches su camisolín blanco, cuiden su vida y sigan a rajatabla los mandamientos. Aquellos que, por el contrario, descarrilen sus vidas y se dediquen a hacer maldades por el tiempo que les queda en éste mundo, NOS VEMOS EN EL INFIERNO!!!!.

4 comentarios:

Gonzalo dijo...

tendrías que sacar las versiones adaptadas a otras religiones. Tambien una versión a-religiosa y otra atea

Adrian dijo...

y bueno, nos vemos en el infierno. Y eso que no le vendi mi alma al diablo, por lo menos si fuera por dinero, mujeres o poder. Pero nada!!! Solo por no creer!!! Que gil che!
Igual, lo que para alguien puede ser el infierno, para otro puede ser el paraiso!

Angel Gris dijo...

Según Dolina el hombre encuentra el cielo o el infierno en la mujer que ama. Esto suena bastante acertado y parece ser aplicable a mujeres y homosexuales, con pequeñas modificaciones en la frase.
Ahora, los que no están enamorados entrarían en la categoría de a-religiosos y/o ateos?

Sofía dijo...

Será que nos veremos en el infierno? Has cambiado tanto desde que te conocí?? jajajaja. Sea como sea nos veremos ahí o en la próxima vida (espero).

Teorías hay muchas, también dicen que el cielo y el infierno están aquí mismo en la tierra... a veces eso es muy cierto.

Un besito grande.