sábado, 21 de junio de 2008

17 cocinas llenas de humo

Muchas veces hemos escuchado (y seguramente utilizado) la expresión "demencia senil". ¿Y de la demencia juvenil nadie habla? ¿Qué, nuestra locura no vale?


Un caso indiscutible de ésta falta de cordura por parte de gente de corta edad conmocionó en los últimos días al queridísimo imperio de Norteamérica: 17 chicas de entre 16 y 18 años hicieron un pacto para quedar embarazadas y criar a sus hijos juntas.


Al parecer el pacto habría quedado cerrado cuando a una de las participantes se le ocurrió que sería una buena idea que sus hijos se conocieran y fueran amigos, así que no tuvieron la mejor idea que tener hijos todas juntas. Una idea merecedora del premio Nobel, sin lugar a dudas.


El director de la institución a la que concurren las futuras madres, Greg Verga (el chiste fácil está a la orden del día), desestimó que el problema tuviese que ver con la política del colegio de no expender métodos anticonceptivos sin autorización de los padres y dijo "Sin embargo, si hubiéramos tenido anticonceptivos, este pacto demuestra que si ellas quieren quedarse embarazadas, pueden hacerlo. La distribución de anticonceptivos es irrelevante", lo que el señor de apellido fálico no dijo es que las chicas que NO quieren quedar embarazadas no tiene cómo evitarlo.


La alcaldesa está estudiando la posibilidad de levantar cargo contra algunos de los futuros padres por abuso de menores, y los científicos están analizando cuántos tarritos de azafrán se necesitarían para guardar juntos los cerebros de las 17 jóvenes.


Fuente: SwissInfo.ch

3 comentarios:

Federico Zitelli dijo...

Me habían comentado la noticia, además de lo que relatas, me dijeron que una de las chicas no tenía novio... como solucionó el problema??? Busco un homeless.
Me parece que con un tarrito de azafrán alcanza y queda lugar para todos los cerebritos.

Adrian dijo...

es que la juventud de hoy esta perdida! En mis tiempos esas cosas no pasaban!

Adrian dijo...

y pensar que nunca podia ponerme de acuerdo con mis compañeros para que faltaramos todos un día. Siempre había alguno que entraba y terminaban entrando todos...